A Roberto Gutiérrez
Todo cuanto recuerdo se relaciona con el viaje. Hemos dormido a la intemperie, bajo cielos encapotados, en medio de chubascos o con la cegadora luminosidad de las estrellas muy por encima de nosotros. Una vez, entre el ulular de las lechuzas, presenciamos una intensa lluvia de estrellas. Y hemos dormido entre paja, a un costado de mulas y de bueyes, con la única herramienta de un bieldo al alcance de la mano… Una mañana desperté en una habitación ocupada casi en su totalidad por una colchoneta. Quienes me acompañaban, a excepción de mi madre, dormían sobre ella.